Sobreviviendo a la convivencia

Archive for the ‘Sol’ Category

Día 8: Castigo

In Sol on abril 27, 2010 at 8:30 am

Lo primero que me enamoró de Diego fue el sexo, después vinieron los detalles lindos, la inteligencia y esas manías que a todas nos enamoran, pero el sexo y las noches apasionadas ocuparon y ocupan el top del ranking. Anoche, haciéndo uso de su enojo Post Primer Día de Dieta mi muy flamante conyugue no me tocó ni un pelo. Yo estaba depilada, con olorcito a jazmines por todo el cuerpo y soportando un conjunto sexy que me hacía picar las partes intímas. ¡El muy guacho ni me miró! Se hizo el dormido y me dejó ahí sola, con la calentura a flor de piel y el enojo por haberme pasado una hora y media haciéndome el cavado ¡Para nada! ¿Quiere guerra? ¡Que empieze la guerra!

Sol (la novia cachonda).

Anuncios

Día 6: Yo tengo razón y vos no, punto.

In Sol on abril 25, 2010 at 9:12 pm

Primero ¿5 horas de shopping? No querido, fueron nada más que tres, y no me probé tantos pares de botas, un par nomás. Además, vos sos el que accedió a acompañarme, podrías haberme dado tu tarjeta y listo, yo compraba tranquila mientras vos almorzabas. Y lo mío tampoco no fue facil, te encontré mirándole el culo a una vendedora, te escuché quejarte 17 veces del hambre que tenías (si, las conté) y me banqué tu recorrido por el local de Mac ¡Yo soy la buena novia acá!

Ah, y si, mañana empezamos la dieta, te guste o no.

Sol

Día 4: Querida suegra

In Sol on abril 24, 2010 at 3:30 pm

¡Diego dejá de mentir! Mi cara de asco fue por la carne a medio cocinar que flotaba entre la salsa. Además querido, hace casi cinco años que estamos juntos ¿Cómo es que tu vieja sigue olvidándose de que tenés una novia vegetariana? A mi no me culpes, ella empezó… La próxima la invitamos a comer a casa y le cocino algo bien rico y natural, con esos condimentos horrendos que me regaló para mi cumpleaños ¿Te va?

Con cariño,

Sol.

Día 2: Yo, Sol.

In Sol on abril 24, 2010 at 3:23 pm

Soy hippie, un poco loca, pero amo el capitalismo. Vamos a ponernos de acuerdo, dejo la ropa tirada, como solo comida orgánica y no creo en eso de conservar los bienes materiales más de lo necesario. Pero por un buen par de zapatos o por una linda cartera… doy la vida.

Diego es un santo, se banca mis manías, me sirve agua a las 4 de la mañana y se acurruca en el bordecito de la cama sin quejarse, con tal de que yo pueda cumplír con mis seis horas de sueño reglamentarias. Ojo, yo también tengo que soportar sus cosas, cómo el recital de los Jonas Brothers o su amor descontrolado por las canciones de Ricardo Fort. Me aguanto que adore a Batman casi más que a mi cola y me río cuando lo encuentro ordenando las servilletas por color y tamaño… es un divino.

Obvio que no todo es color de rosas, anoche, por ejemplo, mientras terminaba de bañarme y pensaba en los bien que lo ibamos a pasar toda la noche escuché al pobre de Cristian Castro cantar a todo volúmen y en cuanto abrí la puerta del baño lo ví a Diego cantando, en calzones, a todo corazón una de las canciones mas cursís que conoce la historia de la música.

Y bueno… algo malo tiene que tener ¿No?